
En momentos como este, en el que muchos dan por finalizados sus estudios, y no saben cómo encauzar su vida, o no encuentran trabajo y tienen que buscar algo en donde invertir tantas horas de asueto, es cuando la maquinaria de "becas" se pone en marcha. Y es por eso que ¿cómo no iba yo a acordarme de los becarios de investigación? Pues sí, este post es un claro homenaje a todos aquellos que se lanzan a la piscina, y que consiguen superar los trámites burocráticos que hay que atravesar para solicitar una beca sin perder la cabeza en el intento. Millones de papeles, compulsas, fotocopias,... y siempre nos falta algo. Es inevitable.
No desespereis.
Un saludete
Sendas peligrosas
7/09/2007
Etiquetas: A reír
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