Constantemente nuestras vidas se cruzan con las de otros. Nos encontramos, nos conocemos, congeniamos, nos volvemos inseparables, y a veces, por desgracia la distancia, y otras cosas más, pueden hacer que nuestra relación se transforme. Pasando de ser íntimos, a ser unos completos desconocidos. Hoy me ha venido a la memoria el inmenso cariño que tenía a la persona que me descubrió este grupo (y otros tantos del estilo). Algunos piensan que lo contrario al amor (ya sea a un amigo, pareja, ...) es el odio, pero se equivocan, la experiencia me dice que lo contrario a cualquier tipo de amor, es la indiferencia. Y ahora que hago recuento, en mis 25 primaveras, creo que solo siento indiferencia a dos personas con las que compartí algunos momentos de mi vida. No está nada mal, ¿verdad?
A disfrutar...
0 comentarios:
Publicar un comentario